Economía y Laboral
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

JUAN M. ZANÓN PÉREZ *

Tenemos mucho que aprender de Pedrito

28/jul/10 07:45
Compartir
Edición impresa .

EL PASADO día 30 de junio comentábamos en este mismo espacio lo importante que es erradicar el miedo al fracaso para crear un ambiente innovador. También dijimos que hay talento, mucho diría yo, pero para que germine es necesario poner las condiciones necesarias y actuar igual que hace un agricultor en su trabajo para obtener buenos resultados.

En una de las semifinales del pasado Mundial de Fútbol se produjeron dos momentos en el Alemania-España que nos pueden ayudar mucho a darnos cuenta de lo que estamos hablando y que son perfectamente trasladables a las empresas o sociedades actuales. Voy a ver si soy capaz de reproducirlas aquí y sacar consecuencias.

El primero se produce creo en el minuto 82, cuando Alemania, ya volcada en busca del empate, permite un contraataque muy peligroso de España que podía cerrar el partido. Y Pedrito, nuestro querido Pedro, se enreda en un par de regates y no le pasa la pelota a Torres. Erró. Fracasó en su intento. Los de siempre, los que no se atreven nunca, los que nunca intentan nada nuevo, lo quisieron matar (y todavía hoy siguen). ¡A Pedro!, que había jugado como los ángeles durante 86 minutos, moviéndose entre líneas e inyectado electricidad a toda España.

Menos mal que llegó Del Bosque, otro que ha dado una lección de liderazgo, y los destrozó con sólo un comentario. "Creo que hizo lo que consideró más correcto, por lo que no hay nada que reprochar. Además, él es un chico que no se adorna nunca".

Es precisamente ese ambiente el que se necesita cuando se quiere desterrar el miedo al fracaso en la empresa o la sociedad. Asumir riesgos y no tener miedo a equivocarse son dos elementos clave para transformar la sociedad y avanzar. Y eso? ¿cómo se hace?

Dicen los expertos que, como cualquier cambio cultural, debe de venir de la mano de la educación, desarrollando acciones destinadas a familiarizarse con esos conceptos, estableciendo la innovación como una asignatura más, que ser emprendedor es una opción más que tienen los estudiantes, introduciendo planes educativos más prácticos, creando organismos que faciliten a los recién graduados que quieran montar su propia empresa, etc.

Además, si se quiere fomentar e impulsar la innovación otros factores clave son: 1) dar publicidad de todo esto y en todos los medios posibles (prensa, revistas, televisión, etc.), destacando las historias de éxito y sobre todo aquellas que vienen de un primer fracaso; 2) premiar e incentivar los mejores proyectos, los más innovadores, y 3) reconocer socialmente a las mejores innovaciones y a los mejores emprendedores.

Desgraciadamente, si uno repasa nuestro sistema educativo, nos damos cuenta rápidamente de que el fomento de la creatividad brilla por su ausencia. De primeras te das cuenta de que nuestros hijos están estudiando lo mismo que estudiamos nosotros y lo mismo que estudiaron nuestros padres. Los cambios han sido muy reducidos. Las asignaturas clave siguen siendo las mismas (Lengua, Matemáticas, Historia, etc.) y fuera de España pasó lo mismo.

Por esto muchos pensadores creen que la educación es la clave si queremos cambiar algo. Ya sea para innovar, ya sea para crear mejores ciudadanos, ya sea si queremos vivir en una sociedad más justa.

Lo explica muy bien sir Ken Robinson en uno de esos vídeos abiertos que puede uno encontrarse en internet, concretamente en ted.com. En una de sus presentaciones, allá por el 2006, nos alertaba diciendo que las escuelas matan la creatividad (schools kills creativity). No la hacen florecer. Todo lo contrario, la limitan. Y si por casualidad a un niño o a una niña se le ocurre pensar que quiere estudiar o ser en el futuro algo distinto a lo habitual tratan, tratamos, de persuadirlos. Los niños son muy creativos y no tienen miedo a equivocarse. Pero por desgracia esa condición se pierde con el paso del tiempo. Dice Ken: si no estás preparado para equivocarte será muy difícil que te salga algo original.

Pero volvamos al partido, el segundo momento que quería destacar es cuando Pedrito es sustituido por Silva en el minuto 86. Él estaba muy molesto por la equivocación que había tenido. Se le notaba en el rostro. Fue saludando a todos y cada uno de los que estaban en el banquillo, pero ninguno de ellos prestó atención al saludo ya que estaban pendientes del encuentro. Cuando terminó de saludarlos a todos se dio cuenta de que se le había acabado el banquillo y no tenía sitio. Con la serenidad que le caracteriza, agarró una botella de agua, y como si estuviera jugando en la plaza con sus amigos, se sentó en el césped y se puso a descansar: Menos mal que Reina se dio cuenta y le buscó rápidamente acomodo.

¿Y por qué quiero destacar este momento? Pues porque me pareció una lección más de este muchacho, porque me gustaría resaltar las ganas y la pasión que le pone a todo lo que hace y además porque me parece sobrenatural la humildad con que lo hace. La humildad, dice Stephen R. Covey, es la madre de todas las virtudes, pues constituye la clave del crecimiento y el perfeccionamiento constante. Humildad no significa ser pasivo o sumiso, significa mostrarse dispuesto a dejar que te enseñen y guíen. Implica un afán continuo de aprender, crecer y expandirse.

Después de tu excelente partido y después de haber desplegado todas tus cualidades en todos y cada uno de los rincones del campo te sentaste como si nada. Consciente y orgulloso de haber realizado tu labor como un campeón. Nadie olvidará tu partido.

Es verdad eso que dicen de que el único lugar donde el éxito llega antes que el trabajo es en el diccionario. Las cosas no son por casualidad. El trabajo constante de Pedro, lo ha llevado a ser campeón del mundo de fútbol, casi nada. La pasión en lo que hacemos es otra de esas magnitudes que son claves para triunfar. Por eso es tan importante elegir bien lo que queremos hacer con nuestra vida.

Como dice Julián Marías en su libro "Breve tratado de la ilusión", primero deseamos algo, con energía, con entusiasmo, es decir, nos "ilusionamos" y una vez ilusionados, ¿qué se hace? Pues para llegar al objetivo que nos hemos marcado, para conseguir lo que nos hemos propuesto, nos "desvivimos". Precisamente lo que ha hecho Pedro.

No conozco la trayectoria de Pedrito, pero sí sé que se atrevió a salir para progresar; intuyo que ha trabajado mucho para llegar hasta aquí y seguro que ha vivido muchos momentos delicados. Sus padres tienen que estar muy orgullosos. Nosotros también.

Tenemos mucho que aprender de Pedrito.

"Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella" (Lucio Anneo Séneca).

jmzanon@gmail.com

* Licenciado en Ciencias Económicas.

Master of Arts en Economía (Northeastern University)

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Economía y Laboral

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: