C.C./J.R., S/C de Tenerife
Deslumbra, casi tanto como mirar directamente al sol. Muestra un glamour y atractivo más propio del mundo del cine que del deportivo. No es sólo un trofeo, ¡qué va!, tampoco se puede definir como una escultura. Es mucho más. Es una joya, una obra de arte capaz de golear en una tarde al número de visitas a los grabados de Rembrandt, que se exhiben en una sala vecina de la sede central de CajaCanarias. Allí vive desde ayer, accesible a todos, futboleros o no.
La Copa del Mundo se expone en Tenerife y permanecerá en la provincia hasta el 5 de agosto. En ese período también se aproximará a La Palma, La Gomera y El Hierro. Verdad, por increíble que parezca. Desde que la selección española la ganó, el pasado 11 de julio, es su primer viaje y este mérito, ayer, en el acto de presentación, las personalidades atribuyeron al buen quehacer de Juan Padrón, vicepresidente de la Federación Española de Fútbol y presidente de la Tinerfeña.
Al acabar la rueda de prensa de presentación, cuando aún faltaban dos horas para que se abrieran las puertas y poder admirarla, cerca de 30 persones, expuestas a dorarse con el llamado moreno obrero, comenzaban a construir una cola que por la tarde ya daba la vuelta a todo el edificio de la oficina principal de CajaCanarias. La cola nunca acababa. Pese a su rápido movimiento, volvía a crearse. La afluencia de público resultó tan masiva que la entidad bancaria decidió retrasar dos horas, hasta las 22:00, el momento del cierre, estimando en 3.000 el número de "peregrinos". A diferencia de su exhibición en Madrid, la pasada semana, no se muestra en una urna ni se limita el tiempo de contemplación para el público.
La visita de la Copa del Mundo a la provincia se presentó en un acto donde los focos se dirigían a la glamourosa invitada, la auténtica protagonista. Los medios acudieron en masa, desde jefes a becarios. Nadie quiso perderse un acto posiblemente irrepetible.
Álvaro Arvelo, presidente de CajaCanarias; Miguel Zerolo, alcalde de Santa Cruz de Tenerife; Dámaso Arteaga, consejero de Deportes del Cabildo; Milagros Luis Brito, consejera de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, y el mencionado Juan Padrón se encargaron de adornar la presentación.
La celeridad con la que la Copa del Mundo visita la provincia, con el logro aún fresco, motivó que en las alocuciones de los políticos siempre hubiera manifestaciones de agradecimiento a Juan Padrón por la gestión, por el orgullo de ser los primeros anfitriones.
Como sucedió con la Eurocopa de 2008, esta joya hubiera viajado igualmente a la provincia, más tarde que temprano, por lo que el discurso de los participantes se desvió por distintos temas con el fin de hilar con el gran logro. El de Álvaro Arvelo, muy humano, versó sobre la dotación de césped artificial a los campos de la Isla, igual que el de Zerolo. Artega, por su parte, también se refirió al trabajo de la base y Milagros Luis enfatizó la aportación en el triunfo de los canarios Pedrito y Silva.
Padrón cerró los discursos afirmando que la conquista de la Copa del Mundo es el éxito de esas personas invisibles que dedican su tiempo al fútbol de la base. Además, aportó historias no oídas antes. Una, cuando desveló que CajaCanarias ayudó a la Federación Española en "momentos difíciles". La otra, que el éxito del fútbol español, también en otras categorías, es motivo de estudio para algunas federaciones europeas y en septiembre se realizará un simposio sobre este asunto.
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