D. BARBUZANO, La Laguna
"Los huevos son de la gallina y la leche de la cabra". Así se expresó Carla, de 4 años de edad, lo que demuestra que la IV Escuela de Verano de Asaga, que congrega a 120 niños en la Casa del Ganadero, está cumpliendo su objetivo de que los más pequeños de la ciudad conozcan el mundo de la agricultura y la ganadería y sepan cuál es el ciclo de los productos que comen a diario.
La Casa del Ganadero fue visitada ayer por el alcalde, Fernando Clavijo, quien recorrió las instalaciones junto con el presidente de Asaga Canarias, Henry Sicilia.
Fernando Clavijo dijo que "esta escuela es importante porque educa a nuestros niños en lo relativo al campo y la tradición, y nunca mejor que en nuestra zona de La Vega. Es una actividad enriquecedora porque garantiza el futuro del sector primario, el cual está en manos de la juventud".
Henry Sicilia dijo que le ha sorprendido ver cómo los niños, al comienzo de la Escuela de Verano, preguntaban quién había puesto las naranjas en los árboles y decían que la leche y los huevos venían de los supermercados. "Lo que estamos haciendo aquí -precisó- es sembrar una semilla educativa en los niños y niñas con la esperanza de que dé su fruto. Me sentiría satisfecho si un porcentaje, aunque fuera poco, fuera productor de alimentos del campo en el futuro".
Mientras políticos y representantes de Asaga recorren la Casa del Ganadero y las diferentes actividades, cogemos otro sendero y volvemos a recuperar a Carla. Está con la directora de la Escuela de Verano, Dulce María Pasos Arana. La pequeña no deja de mirar a las cabras y, al preguntarle de nuevo para saber si los conocimientos se le han quedado firmes y son los mismos de sus primeras afirmaciones, vuelve a decir: "Que sí. Que yo he visto cómo la gallina pone los huevos y vi salir la leche de las cabras. Y me lo enseñó Dani", refiriéndose así a uno de los monitores. Aunque muchos tienen miedo a las cabras, Carla acercó su mano y tocó a una.
Mientras Carla se queda con sus cabras, otra niña planta una lechuga y, muy cerca de ella, un grupo de niños y niñas mima y riega a una col que ya está para cortar y consumir.
En el caso de las lechugas, por ejemplo, los niños han acudido el primer día a abrir un hoyo, luego han plantado la lechuga, la han regado todos los días y al final han estado presentes en el momento de recoger el fruto.
Cerca del campo
La directora de la Escuela de Verano, Dulce María Pasos Arana, rodeada de niñas, explicaba que "lo más importante es el acercamiento de los niños al mundo de la agricultura y la ganadería. Queremos que ellos experimenten la dificultad y el esfuerzo que representa para el hombre del campo producir los alimentos que consumen a diario".
La Escuela de Verano de Asaga está orientada al contacto con la naturaleza, el medio ambiente y el contexto agrario y rural, y educa, conciencia y sensibiliza a los niños con talleres como los del barro, huerto, agricultura, medio ambiente, ganadería, cocina, teatro y juegos tradicionales.
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